miércoles, 30 de noviembre de 2011

Solos tú y yo.

Un aroma, una mirada, una sonrisa, un abrazo, un reto, una canción, una lágrima, un sentimiento, dos, tres...
Una expresión triste, una caja de pañuelos de papel, un recuerdo, NUESTRA canción, la cuenta de la última cena, una foto, mil palabras que no sirvieron de nada...
Un "lo siento", tus "yo no me arrepiento". Las llaves del coche, la maleta hecha, sin poder vestir de coraje, porque con su marcha se equivocó y se lo guardó en el bolsillo de su camisa, dos billetes al extranjero, una sola persona y toda su impotencia como equipaje de mano. Y en el bolso todos sus "te quiero" y una foto suya como fondo de pantalla en el móvil...
El rímel tiñendo de negro las mejillas, el alma arrastrada por los suelos apagando colillas...
Y toda una vida por delante...

Fue un 1 de octubre..

La yema de su dedo atraviesa mi piel, un frío extraño recorre mi cuerpo. Me tumba y me besa, los dos perdemos el control, es como si una fuerza sobrehumana se apoderara de nosotros. Sólo estamos el y yo, el resto del mundo no existe, nuestro universo se limita a su habitación, el único lugar donde nos sentimos seguros, el uno en el otro. Y cada día le quiero más, con sus enfados, sus sonrisas, su forma de ser...Joder, que le quiero, le quiero y le quiero.